PREMIOS PRIMAVERA 2022

Las consecuencias del cambio climático amenazan con avivar conflictos alrededor del mundo, que se suman al daño que ya causan los efectos directos de un planeta que se calienta rápidamente.

La competencia aumentará a medida que las sequías provoquen escasez de agua y alimentos, la gente huirá de las áreas más azotadas y el derretimiento del hielo del Ártico abrirá nuevas áreas en disputa para países que buscan recursos e influencia.

Conforme el cambio climático presenta nuevas amenazas de seguridad, también implica desafíos significativos para el ejército de Estados Unidos, que debe operar alrededor del mundo frenando adversarios y abordando crisis.

Las tormentas e inundaciones ya causaron miles de millones de dólares en daños en las bases estadounidenses, y esa amenaza solo tiende a empeorar. Al mismo tiempo, los desastres más frecuentes aumentan la demanda de tropas y las condiciones ambientales cada vez más extremas podrían requerir cambios en el entrenamiento y el equipo.

«Temperaturas elevadas, cambios en los patrones de precipitaciones y condiciones climáticas más frecuentes y extremas causadas por el cambio climático están empeorando los riesgos de seguridad existentes y creando nuevos desafíos», escribió el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, en el informe de progreso de 2022 sobre los esfuerzos para adaptarse al cambio climático.

«El cambio climático está aumentando la demanda y el alcance para las operaciones militares domésticas y alrededor del mundo». Al mismo tiempo, está socavando la capacidad militar para estar listo y está imponiendo crecientes costos insostenibles sobre el Departamento de Defensa, dijo Austin.

Morgan Higman, miembro del Programa de Seguridad Energética y Cambio Climático (CSIS), dice que ya hay tensiones sobre cómo abordar el cambio climático, mientras sus efectos físicos «crearán el potencial para un conflicto dentro y fuera de las fronteras del país».

Bases averiadas

«Muchos países están enfrentando dificultades asociadas con sequías y escasez de agua, aumentos del nivel del mar y/o calor extremo, impactos que reducirán la productividad económica, exacerbarán la migración y demandarán un aumento en los niveles de asistencia humanitaria», subraya la profesora.

Gregory Pollock, director principal de la Oficina del Pentágono para el Ártico y la Política de Resiliencia Global, es el responsable de abordar las implicaciones del cambio climático en la seguridad nacional, dice que Estados Unidos está «monitoreando de cerca» el potencial incremento en la competencia por recursos.

Mientras varios países persiguen objetivos en la región, «nuestra mayor preocupación es que eso puede llevar a un cambio en la seguridad ambiental en esa región del mundo. El Ártico históricamente ha sido una zona pacífica; queremos que se mantenga así», dijo Pollock.

Además de los conflictos, el cambio climático -tema principal de las conversaciones de alto nivel de esta semana en la cumbre COP27 en Egipto- está presentando otros desafíos para el ejército estadounidense.

Pollock dice que tres bases estadounidenses sufrieron daños valorados en unos 9.000 millones de dólares por huracanes e inundaciones entre 2018 y 2019, y hay sitios clave alrededor del mundo que «probablemente se vean cada vez más afectados por las fuerzas asociadas al cambio climático, ya sea por erosión costera, inundación o huracanes y tifones en aumento».

«Erosiona la preparación»

El cambio climático también puede implicar que las tropas combatan en condiciones más duras, una situación que el Departamento de Defensa reconoce que requerirá cambios en el entrenamiento y el equipo.

El ejército estadounidense está «preparando fuerzas de combate capaces de operar bajo las condiciones en terreno y climas más extremos y adversos», señala su informe de adaptación al clima.

Actualmente está «evaluando y revisando pruebas y programas de entrenamiento, equipos y ejercicios, y adquisiciones para la integración de las consideraciones sobre el cambio climático«.

Las fuerzas estadounidenses ya están respondiendo a un creciente número de desastres, tanto afuera como en casa.

«Vemos un incremento en la frecuencia de los desastres, y por eso se incrementa la demanda sobre las fuerzas militares estadounidenses para llevar a cabo operaciones de respuesta», especialmente en Asia en años recientes, afirma Pollock.

Dentro de Estados Unidos, las fuerzas de la Guardia Nacional están siendo asignadas para combatir incendios forestales durante todo el año, ya no durante una temporada, lo que está «pasando factura en nuestras fuerzas, y erosiona la preparación», añade.

Hay más de 3,000 millones de dólares en fondos relacionados con el clima en el presupuesto de defensa propuesto para 2023. Además, el ejército estadounidense destaca la amenaza que representa el cambio climático en su Estrategia Nacional de Defensa de 2022.

Sin embargo, un cambio de inquilino en la Casa Blanca podría llevar a disminuir el énfasis en los desafíos del cambio climático, algo que el Pentágono necesita evitar, dice Higman.

«El ejército no puede no pensar sobre el cambio climático«. «Los riesgos son muy grandes y muy numerosos».

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